Estados Unidos utilizó por primera vez un sistema láser de alta energía para derribar drones vinculados con actividades de cárteles en la frontera con México. Tres aeronaves no tripuladas consideradas hostiles fueron neutralizadas entre la noche del 25 y la madrugada del 26 de agosto mediante una tecnología militar que hasta ahora no había sido empleada contra este tipo de objetivos en la frontera sur.
La operación fue realizada por la Fuerza de Tarea Conjunta de la Frontera Sur con el Army Multipurpose High Energy Laser (AMP-HEL), capaz de concentrar energía sobre un objetivo para inutilizarlo. El Comando Norte de Estados Unidos informó que los tres drones apoyaban actividades que representaban una amenaza física para militares y agentes de Aduanas y Protección Fronteriza. El mayor general Curtis Taylor aseguró que redes de cárteles utilizan cada vez más estas aeronaves para facilitar el tráfico ilícito de personas y vigilar a las fuerzas desplegadas en la frontera; además, reconoció la colaboración del Ejército Mexicano frente a este tipo de operaciones.
El despliegue tiene además un antecedente polémico: en febrero un sistema láser estadounidense derribó accidentalmente un dron de la propia autoridad fronteriza cerca de Fort Hancock, Texas, y otro operativo provocó el cierre temporal del espacio aéreo de El Paso. Tras esos episodios, el Pentágono y la Administración Federal de Aviación revisaron sus protocolos y en abril concluyeron una evaluación para permitir la operación segura de estos sistemas cerca del tráfico aéreo civil. Ahora, meses después, el Ejército estadounidense confirmó su primer uso exitoso contra drones vinculados con actividades de cárteles en la frontera con México.






