A 29 años de su fallecimiento, los restos de monseñor José Manuel Piña Torres fueron exhumados del Panteón Hidalgo y serán trasladados a la Catedral de Tepic, donde este sábado serán depositados en las Criptas de los Obispos. Piña Torres ocupa un lugar particular en la historia de la Iglesia local pues es reconocido como el único obispo auxiliar que formalmente ha tenido la Diócesis de Tepic y participó en las cuatro sesiones del Concilio Vaticano II.
Nacido en El Roble, Sinaloa, en 1910, fue ordenado sacerdote para la Diócesis de Tepic en 1934 y, después de desempeñar distintos cargos, entre ellos el de Vicario General, el papa Pío XII lo nombró Obispo Auxiliar de Tepic en mayo de 1958. Su consagración se realizó el 15 de agosto de ese año y fue además la primera ceremonia de este tipo celebrada en la Catedral de Tepic. Entre 1962 y 1965 viajó a Roma como Padre Conciliar y estuvo presente en las cuatro sesiones del Concilio Vaticano II, uno de los acontecimientos de mayor trascendencia para la Iglesia católica contemporánea.
Piña Torres dejó el cargo de obispo auxiliar en 1970 y permaneció en Tepic hasta su muerte, ocurrida el 7 de julio de 1997. Sus restos serán recibidos este viernes a las 6 de la tarde en Catedral, donde se celebrará una misa y posteriormente un rosario; el sábado, a las 8 de la mañana, el obispo Engelberto Polino Sánchez presidirá una nueva celebración y a las 9 se realizará la inhumación definitiva en las Criptas de los Obispos.
Fotos: Hipólito Martínez






