Después de permanecer durante años en las instalaciones de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) y de protagonizar una búsqueda que movilizó a estudiantes, docentes y ciudadanos, la perrita Alba fue adoptada y ahora vive con una nueva familia. Su desaparición, ocurrida el 13 de abril, generó una amplia difusión en redes sociales, lo que permitió que cuatro días después fuera localizada cerca de la comunidad de Cofradía de Chocolón, en el municipio de Xalisco, donde se encontraba resguardada y en buenas condiciones de salud.
Juanita Marisol González, quien finalmente adoptó a Alba, relató que uno de los momentos más importantes tras su localización fue entregarla a la médica veterinaria para que recibiera atención. Explicó que ese mismo día la perrita fue hidratada y atendida, y posteriormente regresó a la zona donde acostumbraba permanecer, cercana a la UPN. Días después, la persona que ocasionalmente se hacía responsable de Alba le propuso quedarse con ella de manera definitiva, decisión que fue comentada con integrantes de la comunidad universitaria, quienes coincidieron en que era la mejor opción.
Desde entonces, Alba se ha adaptado a su nuevo hogar. De acuerdo con Juanita Marisol González, durante el proceso procuró que la perrita no perdiera de forma repentina el contacto con los lugares que formaban parte de su rutina, acompañándola en recorridos por la zona mientras se acostumbraba a su nueva vida. Actualmente convive con su familia adoptiva y también es conocida por vecinos del lugar donde reside. Además, estudiantes y el profesor Efraín continúan visitándola para mantener el vínculo que construyeron con ella durante años.
El caso de Alba derivó en la apertura de una carpeta de investigación por parte de la Fiscalía relacionada con su desaparición. Sobre este proceso, Juanita Marisol González señaló que desconoce los detalles de las diligencias, aunque manifestó su deseo de que la situación concluya para que Alba permanezca tranquila y al margen de cualquier trámite. Quienes participaron en su búsqueda han expresado que el objetivo siempre fue procurar su bienestar y corresponder al cariño que la perrita brindó durante su estancia en la comunidad universitaria.





