Gabriela Gómez Santiago, una migrante oaxaqueña de 32 años que luchaba contra el cáncer cerebral en etapa terminal, falleció este jueves en Culiacán, Sinaloa, sin lograr completar el viaje que había emprendido desde Estados Unidos para pasar sus últimos días con su familia. En su recorrido estaba contemplada una escala en Tepic, Nayarit, antes de continuar hacia San Miguel Chicahua, su comunidad natal en la Mixteca oaxaqueña, pero las complicaciones de salud impidieron que llegara.
Gabriela había sido diagnosticada en marzo y recibió diversos tratamientos, incluidas tres cirugías en Estados Unidos. Ante el avance de la enfermedad, su esposo, Sergio López López, solicitó ayuda para trasladarla a México. Con apoyo de autoridades mexicanas, llegó a Tijuana el 29 de octubre y el domingo 1 de noviembre emprendió el recorrido por carretera hacia Oaxaca, acompañada por su esposo y personal médico. Sin embargo, durante la madrugada del lunes 2 presentó alteraciones en sus signos vitales cerca de Culiacán, por lo que fue ingresada al Hospital General de esa ciudad, donde permaneció bajo atención médica hasta su fallecimiento.
El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, confirmó la noticia y anunció que instruyó a la Secretaría de Gobierno a realizar las gestiones necesarias para trasladar sus restos a San Miguel Chicahua, donde su familia podrá despedirla. Gabriela no consiguió regresar con vida a su comunidad, el deseo que había motivado el operativo humanitario y la movilización de familiares, personal médico y autoridades de distintos estados.





