Entre lágrimas, las madres de Germán y Olaf; los dos jóvenes que perdieron la vida en la autopista, exigieron justicia, que se esclarezcan los hechos y que tanto las autoridades como la concesionaria de la autopista asuman su responsabilidad.
Reunidas en conferencia de prensa, las familias señalaron que hasta este momento no han recibido ningún pronunciamiento oficial por parte de legisladores ni de autoridades encargadas de supervisar y regular la autopista, pese a que es una carretera donde cada fin de semana se registran accidentes.
Denunciaron que el percance, ocurrido a las 2:40 de la madrugada, se originó por la imprudencia de los ocupantes de un vehículo que se había siniestrado previamente y que fue abandonado sin placas y sin señalización sobre la vía, así como por la negligencia de la concesionaria.
Aseguraron que no se activaron los protocolos de actuación que deben seguirse cuando se detecta un incidente: no hubo aviso en casetas, no se alertó a los conductores que ingresaban, no había señalización adecuada y la atención médica no fue oportuna. «Yo sé que hay protocolos que se tienen que manejar cuando se percatan de un incidente y yo sé que esos protocolos no se llevaron», reclamó la madre de Germán, Nayeli Quiñonez.
Las familias informaron que ya presentaron la denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado y que interpondrán una querella contra quien resulte responsable, tanto por el abandono del vehículo como por la omisión de la concesionaria. Aclararon que no buscan una reparación económica. «La sonrisa de mi hijo no tiene precio, no me lo van a regresar», dijo. Lo que piden es que se investigue, se identifique a los dueños del vehículo abandonado, se explique por qué no se dio aviso y se garantice que no vuelva a ocurrir.
Propusieron incluso que, de ser necesario, se legisle para crear la «Ley Germán y Olaf», que sancione a las concesionarias que no activen de forma inmediata los protocolos de seguridad. «Estamos aquí para que la vida de nuestros hijos sirva para marcar un precedente y que ningún joven más vuelva a vivir una situación como esta», expresaron.
Finalmente, reclamaron que se enteraron del accidente por los medios de comunicación y por transmisiones en redes, no por una notificación oficial, y que llegaron al lugar alrededor de las 7 de la mañana, donde aún se encontraban las pertenencias de los jóvenes.






