Las costas de Nayarit, desde Bahía de Banderas hasta San Blas, atraviesan la etapa final de un periodo de mareas vivas, fenómeno natural que eleva las pleamares y amplía la diferencia entre las mareas altas y bajas, mientras el huracán Simón mantiene la amenaza de oleaje peligroso e inundaciones costeras. Aunque ambos fenómenos son independientes, pueden contribuir a elevar el nivel del mar cuando coinciden con condiciones meteorológicas adversas.
Las mareas vivas se producen por la alineación del Sol, la Luna y la Tierra durante las fases de luna nueva y llena, sin necesidad de que exista una tormenta. De acuerdo con las tablas de predicción para el litoral nayarita, este periodo alcanzó su mayor amplitud entre el 8 y el 11 de octubre, con un coeficiente máximo de 96 el sábado 10. Para este lunes 12 se mantiene un coeficiente alto de 85, que disminuirá progresivamente hasta 53 el jueves 15, cuando Simón podría encontrarse nuevamente cerca de las costas mexicanas.
A diferencia de las mareas vivas, la marejada ciclónica es una elevación anormal del nivel del mar provocada principalmente por los vientos de un ciclón, cuyos efectos pueden sumarse a la marea astronómica y al oleaje. Por ello, aunque las mareas vivas estarán perdiendo intensidad durante los próximos días, el riesgo costero asociado a Simón dependerá de su trayectoria, intensidad y proximidad al litoral, por lo que se mantiene la recomendación de evitar las playas y atender las indicaciones de Protección Civil.






