Nayarit sí puede registrar sismos, aunque con menor frecuencia que estados del sur del país. Su ubicación, cercana a la interacción de placas tectónicas en el Pacífico y dentro de una región atravesada por el Eje Neovolcánico Transversal, implica un nivel de riesgo sísmico presente, de acuerdo con información del Servicio Sismológico Nacional, institución dependiente de la Universidad Nacional Autónoma de México.
El monitoreo de la actividad sísmica en el país se realiza de manera permanente a través de la red nacional de estaciones, que cubre todo el territorio, incluida la región occidente. Sin embargo, la diferencia clave no está en la detección, sino en la posibilidad de emitir una alerta anticipada, según explicaciones del propio Servicio Sismológico Nacional sobre el comportamiento de las ondas sísmicas.
El sistema de alerta, operado por el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano, está diseñado para detectar sismos a cierta distancia del punto donde se emitirá la advertencia, lo que permite ganar segundos antes de que lleguen las ondas más intensas. En regiones como Nayarit, donde los sismos pueden originarse cerca o dentro de la misma zona, ese margen de tiempo puede ser insuficiente.
En términos prácticos, esto significa que, aunque el estado cuenta con monitoreo sísmico, no dispone de un sistema de alerta temprana efectivo como el que opera en ciudades como la Ciudad de México. La limitación no es tecnológica, sino física: cuando el sismo ocurre cerca, la alerta llega prácticamente al mismo tiempo que el movimiento.






