El Servicio Militar Nacional pasó este año de durar todo un año a un periodo de adiestramiento de aproximadamente tres meses, como parte de un nuevo modelo implementado por la Secretaría de la Defensa Nacional, cuyas actividades de instrucción comenzarán en este mes de febrero, sin modificar la obligación legal del trámite ni la liberación de la cartilla.
De acuerdo con el decreto, el cambio contempla 13 sesiones sabatinas consecutivas, en lugar de las tradicionales 44 distribuidas a lo largo del año y de acuerdo con la dependencia, el ajuste busca facilitar el cumplimiento del servicio a jóvenes que estudian o trabajan, manteniendo un adiestramiento básico de carácter cívico y militar.
De manera histórica, el Servicio Militar tiene como finalidad preparar a la población civil como reserva para la defensa del país en caso de necesidad, aunque no forma soldados profesionales ni integra automáticamente a los conscriptos a las Fuerzas Armadas. Con el nuevo esquema, esa preparación básica se concentra ahora en un periodo significativamente más corto.
Aunque no existen cambios en los requisitos legales del SMN, la reducción del tiempo de instrucción aplicada a partir de este año representa una de las modificaciones más relevantes en décadas y ha reabierto el debate sobre el alcance real del adiestramiento que recibe la reserva civil.






