El cantante de narcocorridos Gerardo Ortiz ha causado furor en las redes tras declararse culpable de conspiración por violar una ley federal de Estados Unidos, según información revelada por la Fiscalía estadounidense en la que señalan que Ortiz mantuvo relaciones comerciales y ofreció conciertos con Jesús “Chucho” Pérez Alvea, un promotor mexicano designado como narcotraficante bajo la Ley de Capos Extranjeros de Narcóticos, vinculado presuntamente a cárteles del narcotráfico.
Según el informe de la Fiscalía, en 2018, agentes del FBI contactaron a Ortiz para advertirle que Pérez Alvea había sido formalmente señalado como narcotraficante, lo que implicaba sanciones y prohibiciones para cualquier ciudadano o empresa estadounidense de realizar transacciones con él.
Pese a la advertencia, Ortiz continuó trabajando con el promotor, realizando un total de 19 presentaciones adicionales. Según las autoridades, fue Ángel Del Villar, director ejecutivo de Del Records quien lo convenció de ignorar las advertencias y seguir adelante con los conciertos.
La declaración de culpabilidad de Ortiz, reportada por medios como Rolling Stone y confirmada en el juicio contra Del Villar en una corte federal de Los Ángeles, ha desatado una ola de reacciones en la industria musical y en redes sociales.
Ortiz, conocido por éxitos como “Dámaso”, enfrenta ahora posibles consecuencias legales que podrían incluir sanciones económicas o incluso prisión.
El caso también arroja luz sobre las operaciones de Del Records, una de las disqueras más influyentes en la música mexicana en Estados Unidos, y su relación con figuras señaladas por actividades ilícitas.






