Al menos cinco personas han fallecido hasta este jueves a consecuencia de los incendios que asolan el estado de California, en Estados Unidos y que amenazan con empeorar.
En Altadena, al norte de Los Ángeles, el fuego arrasó más de 4,200 hectáreas sin que los bomberos consigan controlarlo.
Al oeste, en el suburbio de Pacific Palisades, en la costa oeste de Estados Unidos, las llamas han devorado más de 6,900 hectáreas desde la mañana del martes cuando se desató este primer incendio en el sur de California, reportan medios especializados.
Ambos incendios arden fueran de control, precisó el jefe del departamento de bomberos Anthony Marrone.
«Habrá un mayor riesgo de propagación rápida del fuego y el comportamiento extremo del fuego en los incendios existentes, así como nuevos incendios», advirtió el Servicio Nacional de Meteorología.
Los incendios son frecuentes en el oeste de Estados Unidos, pero la alteración de los patrones meteorológicos debido al cambio climático causado por la acción humana ha derivado en condiciones extremas elevando la intensidad de este tipo de incidentes, refieren medios locales.






