La imagen de Ernesto Galarza ahora se levanta en Jalcocotán, San Blas, inmortalizada en una estatua que fue develada hoy ante la mirada atenta de la población. Este homenaje reconoce la vida y obra de un hombre que, tras emigrar a Estados Unidos en 1911, transformó vidas y luchó incansablemente por los derechos de los trabajadores del campo en ese país.
«Es un orgullo para cada uno como nayaritas tener a esta personalidad que nació en un bello pueblo, en un hermoso lugar que es Jalcocotán. De parte de la mesa directiva que integra a la Federación Nacional e Internacional de Nayaritas en los Estados Unidos venimos a entregarles este regalo principalmente a su pueblo, y claro, por supuesto al estado de Nayarit», expresó Isidro Castellón, presidente de la FENINE.
«113 años después de que Ernesto Galarza salió de Jalco, 113 años después regresa a su pueblo natal y eso debe de ser una gran noticia que hoy vamos a dar porque Jalcocotan, porque Nayarit, a través de la FENINE, de la Federación Nacional e Internacional de Nayaritas en los Estados Unidos, que costeó esta estatua, está reconociendo a este hombre que fue un líder migrante en los Estados Unidos», añadió Antonio Tello, director general de 8NTV.
La escultura, creada por la artista Nayeli Olivares y donada por la Federación Nacional e Internacional de Nayaritas en el Extranjero (FENINE), fue presentada en una emotiva ceremonia. La multitud se reunió para rendir tributo no solo a un luchador social, sino también a un catedrático, poeta y visionario, cuya contribución fue reconocida internacionalmente al ser nominado al Premio Nobel de Literatura en 1979.
«De los elementos más importantes que tenemos en la escultura es que el personaje, él está avanzando y señalando como el progreso, porque a partir de esta representación él porta un libro porque era un académico muy importante, inició como mucho nayaritas, como nosotros una persona sumamente sencilla y de ahí a través de su esfuerzo logró apoyar a mucha gente. La novela más importante que el escribe que es su narración del trayecto de Jalcocotan hacía Estados Unidos, es el libro Barrio Boy que es el que porta en la parte de enfrente», mencionó la artista plástica Nayeli Olivares.
El presbítero Job Contreras bendijo la obra, destacando la importancia de conocer y valorar la figura de Ernesto Galarza. Por su parte, Jaime García, principal promotor de este reconocimiento y dedicado a recuperar la memoria de Galarza, expresó su emoción por ver finalmente materializado este homenaje.
Por su parte, Jaime García-López, principal promotor de este reconocimiento, dijo que «lo que se espera es que los niños que están jugando aquí en la plaza, les tome la curiosidad y empiecen a leer un poquito de quién fue Ernesto Galarza y pueda inspirar a más personas que se den cuenta que no importa el lugar humilde en el que uno nazca, lo que importa es lo que uno desarrolle como persona. Entonces si hay niños aquí, lo vean, se pregunten quien es, lo conozcan y se puedan inspirar, con eso ya ganamos».
Nacido en 1905, Ernesto Galarza emigró junto a su familia a Estados Unidos a una temprana edad. Su vida estuvo marcada por el arduo trabajo en los campos de California y su lucha por los derechos laborales. Fue pionero en la formación del primer sindicato multirracial de trabajadores del campo, marcando un antes y un después en la historia laboral de Estados Unidos. A pesar de que su figura es ampliamente reconocida en ese país, en su tierra natal, su legado apenas comienza a ser difundido.





