El próximo sábado 24 de junio, los creyentes católicos celebran el Día de San Juan, fecha en que tradicionalmente esperan una fuerte lluvia y con ello, según la creencia, se inaugura la temporada de precipitaciones.
La onda de calor que agobia a gran parte del país, ha sido pronosticada que se prolongará por el resto del mes de junio y que incluso, se podría agudizar en julio, pero este jueves, el Servicio Meteorológico Nacional anunció la formación de una baja presión tropical en el Pacífico Mexicano que tiene un 70 por ciento de posibilidades de desarrollo ciclónico, es decir que aumente su potencia y provoque lluvias a lo largo del litoral mexicano y con ello se aliviaría un poco el intenso calor.
Hay condiciones actuales para que, de continuar formándose esta zona de baja presión y la dispersión de un domo anticiclónico que mantiene la onda de calor, se cumpla la tradición de chubascos el medio día de San Juan.







