De acuerdo a estudios del clima, un sistema de baja presión actualmente localizado en las inmediaciones del estado de Oaxaca y Guerrero, podría evolucionar a ciclón tropical en los próximos días.
Los modelos matemáticos de predicción, no ven a este sistema como un posible huracán de alto poder, sin embargo, su trayectoria es la que preocupa pues prevén que viaje sobre aguas oceánicas muy cerca de las costas, lo que provocaría en todo el litoral mexicano fuertes precipitaciones.
Uno de los simuladores climáticos, el GFS, prevé que el meteoro se forme entre el 6 y 7 de septiembre y recorra el litoral muy cerca de tierra firme.
Las predicciones tienen bajas probabilidades de acierto y son sólo modelos predictivos que agotan las posibilidades que permitan a los expertos estudiar todos los escenarios posibles.






