Jesús Narváez
Encontrarse con un jaguar nadando entre los canales o descansando en los árboles de las pequeñas islas cercanas a Mexcaltitán no es extraño para los pescadores de Marismas Nacionales, en el norte de Nayarit. Sin embargo, pese a estos encuentros, no existe ningún caso registrado de ataques de estos felinos contra personas en la región, aseguró Gabriela Delgadillo Quezada, especialista de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP).
La especialista explicó que los jaguares suelen detectar la presencia humana por el olfato desde una distancia considerable y prefieren alejarse antes de ser vistos. En ocasiones, los pescadores perciben que algún animal los observa y descubren al felino descansando tranquilamente sobre un árbol. Aunque su tamaño y apariencia pueden resultar intimidantes, Delgadillo señaló que las personas no forman parte de sus presas habituales. La presencia de estos animales en los canales está documentada por la propia CONANP, que desde 2017 difundió imágenes de un jaguar nadando en la reserva.
Además de su presencia en los manglares, los jaguares cumplen una función en el equilibrio ecológico de la región, pues se alimentan de armadillos, tejones, mapaches, venados y puercos salvajes. Delgadillo explicó que incluso llegan a sembradíos de sandía atraídos por los mapaches que consumen los cultivos, contribuyendo así al control natural de estos animales. El jaguar está catalogado como especie en peligro de extinción en México y su conservación forma parte de los trabajos de monitoreo de la Reserva de la Biosfera Marismas Nacionales Nayarit.





