La aparición de bolitas en el seno o la axila, hundimientos en la piel, cambios en el tamaño de las mamas o secreciones inusuales por el pezón son señales que requieren valoración médica para descartar cáncer de mama. Norma Angélica González Sánchez, coordinadora de Enfermería en Salud Pública del IMSS Nayarit, señaló que ante cualquier anomalía se debe acudir a consulta para determinar qué estudios se necesitan.
La especialista explicó que el IMSS recomienda la autoexploración mensual desde los 20 años y una exploración clínica anual, realizada por personal médico o de enfermería, a partir de los 25. Para mujeres de 40 a 69 años sin síntomas, el instituto recomienda una mastografía de detección cada dos años, estudio que permite identificar alteraciones que todavía no se ven ni se sienten al tocar los senos.
Encontrar un cambio no significa necesariamente tener cáncer, pero sí requiere revisión sin demora. La autoexploración no sustituye la valoración médica ni la mastografía; si aparece alguna señal de alerta, se debe acudir a consulta sin esperar a la siguiente revisión programada.





