La presidenta Claudia Sheinbaum, presentó un decreto orientado a fortalecer la protección de niñas, niños y adolescentes en las redes sociales, mediante medidas para prevenir su exposición a contenidos violentos, sexuales y potencialmente perjudiciales para su salud física y emocional.
Durante la conferencia matutina “Las mañaneras del pueblo”, la mandataria explicó que el objetivo es garantizar que los espacios digitales sean seguros para la población menor de edad, por lo que las plataformas deberán desarrollar mecanismos para impedir el acceso a publicaciones que promuevan discursos de odio, extremismo violento, abuso, explotación o violencia sexual.
Entre los contenidos que se busca restringir se encuentran aquellos relacionados con el suicidio, las autolesiones deliberadas, los trastornos alimenticios, la violencia en el entorno escolar, el acoso, el ciberacoso, el ciberbullying, las conductas ilícitas y el material sexual explícito.
Sheinbaum señaló que la Consejería Jurídica de la Presidencia y la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones continuarán trabajando para que el decreto sea publicado la siguiente semana en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
La presidenta indicó que la propuesta se sustenta en la Constitución y en las leyes de protección de niñas, niños y adolescentes. Además, contempla la instalación de un grupo de trabajo para analizar si es necesario impulsar regulaciones adicionales o una legislación específica en la materia.
La iniciativa también establece que las redes sociales deberán identificar y retirar cuentas o publicaciones que promuevan la violencia, clasificar contenidos por edad, ofrecer herramientas de supervisión para madres, padres y tutores, así como habilitar mecanismos para reportar contenidos y usuarios.
Asimismo, se plantea que la privacidad y la seguridad estén activadas de manera predeterminada para las personas menores de edad, con el propósito de ofrecerles una protección reforzada desde el momento en que comienzan a utilizar estos servicios.
La propuesta forma parte de una estrategia más amplia del Gobierno federal para prevenir la violencia y promover la salud emocional entre estudiantes, con acciones como el programa “El ABC de las emociones” y las asambleas informativas con madres y padres de familia.






