La remoción ilegal de selva baja caducifolia en una superficie cercana a una hectárea derivó en la clausura de un predio en Santa María del Oro, informó la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en un comunicado difundido recientemente.
La intervención se originó a partir de una denuncia ciudadana. Durante la inspección, personal de la dependencia constató el cambio de uso de suelo en terrenos forestales sin contar con autorización ambiental, por lo que se ordenó la suspensión inmediata de las actividades.
El municipio de Santa María del Oro es una de las zonas con mayor valor ambiental y turístico en Nayarit, particularmente por la presencia de ecosistemas de selva baja y cuerpos de agua que han impulsado el desarrollo de proyectos recreativos e inmobiliarios en los últimos años. En ese contexto, la remoción de vegetación sin permisos representa un factor de presión adicional sobre estos entornos.
La Profepa no precisó el destino que se buscaba dar al terreno. El caso quedó sujeto a procedimiento administrativo, mediante el cual se determinarán las sanciones conforme a la legislación ambiental vigente.






