La Procuraduría Federal del Consumidor aclaró que no tiene facultades para imponer multas a proveedores por temas de sanidad, condiciones de higiene o manejo de alimentos, luego de que circularan versiones sobre sanciones a negocios que venden tortillas en hieleras.
En un comunicado, la dependencia federal explicó que ese tipo de aspectos corresponde a autoridades sanitarias y no a la Profeco, cuyo ámbito se limita a vigilar relaciones de consumo, como la exhibición de precios, el respeto a los mismos y la correcta calibración de básculas en establecimientos.
La aclaración se emitió después de que declaraciones de un funcionario de una oficina regional generaran versiones sobre multas de hasta millones de pesos a comercios por vender tortillas en hieleras o transportarlas en motocicletas. La Procuraduría señaló que esa información fue incorrecta y reiteró que está fuera de sus atribuciones sancionar por condiciones sanitarias en la venta de alimentos.
Profeco añadió que su labor en el sector de la masa y la tortilla se centra en monitorear precios a través del programa “Quién es Quién en los Precios”, verificar que los establecimientos publiquen los costos al público y asegurar que se vendan kilos completos.
Multas de hasta 4 millones por venta de tortillas en hieleras causa furor en redes






