La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró obras y actividades en una granja acuícola ubicada en humedales de Nayarit, luego de detectar que se realizaban sin contar con la autorización ambiental correspondiente, informó la dependencia federal. De acuerdo con el reporte oficial, la superficie afectada se estima en aproximadamente 62.6 hectáreas.
La inspección permitió constatar la realización de trabajos y actividades dentro de un ecosistema considerado sensible, sin los permisos requeridos en materia de impacto ambiental. Ante esta situación, la autoridad ambiental procedió a imponer la clausura como medida de seguridad, con el objetivo de detener los trabajos y prevenir mayores afectaciones al entorno natural.
Los humedales son zonas protegidas por su importancia ecológica, ya que funcionan como hábitat de diversas especies y contribuyen a la regulación del agua y el equilibrio ambiental. Por ello, cualquier obra o modificación en estos espacios requiere autorización previa de las autoridades federales, conforme a la legislación vigente en materia ambiental.
La Profepa indicó que el procedimiento administrativo continuará conforme a la ley, y que el responsable de las obras deberá responder por las irregularidades detectadas. La dependencia reiteró que estas acciones forman parte de los operativos de vigilancia para garantizar la protección de ecosistemas y evitar actividades que puedan generar daños ambientales.






