¿Me toca vacunarme contra el sarampión? Esto es lo que dicen las autoridades

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Ante el aumento de alertas por sarampión, las autoridades de salud en México insisten en algo básico: revisar si la gente está realmente vacunada. En el país, la protección se da con la vacuna triple viral, que cubre sarampión, rubéola y paperas, o con la doble viral, que protege contra sarampión y rubéola. No es solo una vacuna “de niños”, como muchos creen, sino una medida para evitar brotes cuando hay personas sin esquema completo.

En el caso de niñas y niños, el esquema es claro: una dosis al año de edad y una segunda a los 18 meses, o a los 6 años según el año en que nacieron. Si esas dosis no se aplicaron en su momento, las instituciones de salud pueden regularizar el esquema cuando el menor acude a consulta o durante campañas de vacunación.

En adolescentes y adultos la duda es más común. La recomendación oficial es práctica: si no hay cartilla, comprobante o recuerdo claro de haber recibido la vacuna, se asume que la persona no está protegida y se indica completar el esquema. En general, esto significa una o dos dosis de la vacuna doble viral, separadas por un mes, dependiendo de si ya existía alguna aplicación previa. La lógica es simple: es más seguro vacunar que dejar un hueco de protección.

Las autoridades recuerdan que la vacuna no se aplica durante el embarazo y que, en personas con defensas bajas por enfermedad o tratamiento, la decisión debe tomarse directamente en la unidad médica. También sugieren aprovechar las jornadas de vacunación para revisar la cartilla completa y ponerse al día con otras vacunas. El objetivo, subrayan, no es solo proteger a cada persona, sino evitar que el sarampión vuelva a circular en la comunidad.