La inflación en México cerró diciembre en 3.69%, su nivel más bajo desde 2020, de acuerdo con datos oficiales del Inegi. La cifra indica que los precios siguen subiendo, pero ahora a un ritmo más lento que en meses anteriores.
Esto no significa que los productos o servicios sean más baratos. En la vida diaria los precios que ya aumentaron se mantienen elevados, y lo que cambió es la velocidad con la que continúan encareciéndose. Por ello, muchas familias no perciben aún un alivio directo en su gasto cotidiano, explican expertos.
Sin embargo, destaca que el indicador no se había colocado en este nivel desde finales de 2020 y ha disminuido más de lo esperado por el mercado, que estimaba un incremento de los precios para fin de año.
El dato es un promedio nacional y no se refleja de la misma manera en todos los hogares. Mientras algunos productos dejaron de subir con fuerza, otros gastos como renta, transporte o servicios básicos siguen presionando el presupuesto familiar.






