El gobierno de Estados Unidos descartó de manera formal el envío de tropas a territorio mexicano para combatir al crimen organizado. La postura fue confirmada por el secretario de Estado, Marco Rubio, a través de un video difundido por la Embajada estadounidense en México, donde aclaró que cualquier acción de su país se realizará bajo el marco de la cooperación y no de manera unilateral. Esta declaración surge luego de que el expresidente Donald Trump manifestara su descontento con la situación de seguridad en el país.
En su mensaje, Rubio enfatizó que la estrategia se centrará en brindar apoyo a México mediante equipamiento, entrenamiento, inteligencia y otros recursos, siempre y cuando exista una solicitud expresa por parte de las autoridades mexicanas. “Solo sucederá si lo solicitan”, señaló la embajada en la presentación del material audiovisual. Con esto, se busca deslindar cualquier intención de intervención militar, tal como se ha sugerido en el pasado por algunas figuras políticas.
De esta manera, se reafirma que, pese a las operaciones realizadas en los últimos meses, no existe la intención de llevar a cabo una invasión o acción militar no coordinada. La postura oficial subordina la ayuda al combate contra la delincuencia a una petición formal de México, cerrando la puerta a medidas unilaterales.






