Aunque Nayarit mantiene un clima de seguridad favorable para la actividad empresarial, no debe caer en la confianza ni relajar las estrategias de prevención y coordinación, advirtió Juan José Sierra Álvarez, presidente nacional de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).
Durante su visita a Tepic para toma de responsabilidad del consejo de la Coparmex Nayarit que encabeza por segundo año Liliana Hernández, el dirigente reconoció que la entidad se mantiene entre las más estables del país en materia de seguridad, pero subrayó que el contexto nacional continúa siendo delicado, con altos niveles de violencia que afectan directamente al sector productivo. Durante a conferencia de prensa, Sierra también estuvo acompañado por Enrique Echevarría, consejero nacional de Coparmex y Eduardo Sánchez de la federación occidente de este organismo empresarial.
“La seguridad en la mayor parte del territorio es buena, me parece que no se deben de confiar, no se deben de relajar. En una realidad del país, tiene que reforzarse esta estrategia de seguridad y no confiarse, que sea consistente, permanente y que ustedes desde la sociedad y los empresarios la pidan más allá de los gobiernos. La seguridad no conoce de colores ni de partidos, la seguridad es una demanda, pero además es un deber constitucional”, expresó Sierra Álvarez.
El presidente nacional de Coparmex informó que, a nivel nacional, uno de cada dos empresarios ha sido víctima de algún delito, principalmente robo a mercancías, robo a transporte y extorsión, los cuales se cometen en su mayoría con violencia.
De acuerdo con los datos del organismo, la extorsión creció 83% en el último año, afectando especialmente a las micro, pequeñas y medianas empresas. Además, las compañías destinaron 20% más recursos en seguridad que en 2024, lo que refleja la preocupación del sector por proteger su actividad económica y los empleos que genera.

Sierra destacó que, pese al entorno adverso, las empresas han sostenido la economía mexicana, impulsando el empleo formal y contribuyendo a reducir la pobreza.
“Sin seguridad no puede haber desarrollo económico, y es el desarrollo económico a través de la inversión y del empleo bien remunerado lo que permite aspirar a un desarrollo social. Ya lo dijo el INEGI: 13.7 millones de personas salieron de la pobreza gracias al ingreso derivado del trabajo formal y del esfuerzo conjunto entre trabajadores y empresas”, y no tanto de los programas sociales, subrayó.
Finalmente, el dirigente nacional de Coparmex habló sobre la necesidad de atender los retos del sector agrícola y pidió que la reducción de la jornada laboral se implemente de manera gradual y técnica, para que las pequeñas y medianas empresas puedan adaptarse sin comprometer su productividad ni los empleos existentes.
“México debe avanzar hacia mejores condiciones laborales, pero con responsabilidad y diálogo. Las micro y pequeñas empresas necesitan tiempo y acompañamiento para cumplir sin poner en riesgo su viabilidad”, puntualizó Sierra Álvarez.






