Erick, un adolescente de 13 años, perdió la vida tras ser torturado en la Academia Militarizada Ollin, situada en la alcaldía Cuauhtémoc, por lo que sus padres y amigos se manifestaron para exigir justicia.
Las autoridades de la escuela dijeron que el joven supuestamente se había desvanecido; sin embargo, el reporte indica que falleció con las vísceras reventadas, producto de la tortura que había sufrido en la institución con formación militar, la cual no está vinculada con la Secretaría de la Defensa Nacional.
Ante las denuncias, la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, informó que han brindado ayuda psicológica y jurídica a las familias afectadas, además de que lanzaron una orden de verificación administrativa a fin de constatar la legalidad del plantel.
El suceso ocurrió durante un campamento en el Estado de Morelos. Su madre Ericka, comentó que ella entregó a su hijo en buen estado de salud el 23 de abril, y que el 25 de abril le llamaron para decirle que el joven fue hospitalizado.
“Me marca la teniente Angélica Echeveste, minimizando los síntomas que tuvo mi hijo, porque dice “a su hijo se lo llevó la ambulancia porque tuvo un poquito de desnivel en sus signos vitales”. Voy al hospital y cuando llego mi hijo estaba muerto, denunció la madre.
De acuerdo con los testimonios, Erick y otros jóvenes fueron amarrados, arrastrados, fracturados y que no los dejaron comer. A pesar de que les mandaron lunch, les dieron latas de atún que les tiraron en el piso y los obligaban pelear por el alimento.
La necropsia indica que sus vísceras estaban destrozadas por golpes y hematomas en el cuerpo, pese a que la escuela ha dicho que se desvaneció y culpando el asma que padecía el joven de 13 años.
La causa de muerte de Erick fue un paro respiratorio luego de que se le reventaran las vísceras y sus jugos gástricos se le subieran. Él tenía espuma en la boca, oídos tronados, ojos sumidos y deshidratación.






