El Pentágono anunció el envío del buque destructor USS Gravely al Golfo de México como parte de las acciones conjuntas para interceptar el tráfico de drogas y otras amenazas dirigidas hacia Estados Unidos. El navío, equipado con misiles Tomahawk y otras capacidades avanzadas, se desplegará en la región para reforzar las operaciones de seguridad.
El general Alexus G. Grynkewich, director de operaciones del Estado Mayor Conjunto del Pentágono, explicó que el USS Gravely trabajará en estrecha colaboración con la Guardia Costera de Estados Unidos. «El USS Gravely se desplegará en el Golfo de América y sus alrededores, participando en la misión de intercepción de drogas y otras cosas que se dirijan a Estados Unidos», declaró Grynkewich. Sin embargo, el general no reveló detalles específicos sobre las maniobras planeadas, afirmando que «esta es la misión para la que se desplegará. Veremos qué puede hacer».
El USS Gravely (DDG-107), activo desde 2009, es el 57.º destructor de la clase Arleigh Burke de la Armada de Estados Unidos. Este tipo de buques son conocidos por su versatilidad estratégica, incluyendo capacidades de ataque terrestre con misiles Tomahawk, guerra antiaérea con el sistema Aegis, guerra antisubmarina con sonar remolcado y helicópteros especializados, y guerra antisuperficie con misiles Harpoon. Además, el USS Gravely ha sido actualizado con sistemas de radar AN/SPY-1 y cuenta con capacidades para operar como plataforma móvil de defensa contra misiles balísticos y armamento antisatélite.
El destructor tiene un historial operativo destacado, incluyendo su participación en el Mar Mediterráneo durante la guerra civil en Siria en 2013 y su uso en ataques contra los hutíes en Yemen. Su despliegue actual forma parte de una estrategia más amplia de Estados Unidos para intensificar la vigilancia y el control en la región, especialmente tras el reciente acuerdo entre México y Estados Unidos para evitar la imposición de aranceles. En las últimas semanas, el Ejército estadounidense ha desplegado miles de soldados en la frontera con México, mientras que aeronaves y buques militares han realizado patrullajes en las costas y cielos mexicanos.
El Pentágono asegura que las operaciones del USS Gravely están destinadas únicamente a proteger los intereses de Estados Unidos y sus aliados, aunque no descarta que el buque pueda participar en otras misiones según sea necesario.
Con información de medios especializados






