El secretario de Economía del Gobierno de México, Marcelo Ebrard Causaubón, explicó que las amenazas de aranceles del presidente electo Donald Trump, provocarían un conflicto comercial entre ambas naciones que afectaría no solo a México sino también a la economía del vecino país del norte con una escalada de precios, mayor inflación y pérdida de empleos.
Puso como ejemplo práctico que el 88% de las camionetas que se comercializan en Estados Unidos provienen de México, siendo las principales marcas GM, Ford y Stellantis. Así, si se impone el arancel a nuestro país, las camionetas, en el mejor escenario, subirían de precio unos 3 mil dólares adicionales a su precio de mercado.
Los aranceles, que son impuestos a las importaciones, provocarían la pérdida de alrededor de 400 mil empleos en la Unión Americana y se reduciría el crecimiento económico de ese país.
Como antecedente citó el suceso de 1971 cuando Estados Unidos impuso a México un arancel del 10% fechas en las que las importaciones representaba un 3.4% de su PIB. Esta medida provocó en su momento un incremento en los productos de importación y la reducción del poder adquisitivo de los consumidores estadounidenses, pero ahora, las importaciones de Estados Unidos corresponden al 12.7%, por lo que las consecuencias podrían ser peores.
Concluyó que la imposición de aranceles a México no beneficia a nadie y para Estados Unidos sería como pegarse un tiro en su propio pie.






