Hace cien años, George Mallory y Andrew “Sandy” Irvine, dos alpinistas británicos, desaparecieron cuando intentaban conquistar el Everest.
El 8 de junio de 1924, fueron vistos por última vez cerca de la cumbre, pero nunca regresaron. Hoy, cien años después, una expedición de la National Geographic formado por el explorador, fotógrafo, director ganador de un Academy Award y escalador profesional Jimmy Chin, junto con los escaladores y cineastas Erich Roepke y Mark, encontraron sus restos.
De acuerdo a la publicación, todo sucedió mientras el equipo se encontraba filmando en las alturas de la montaña encontraron parte de una calceta que tenía grabado el nombre de A.C. Irvine y una bota, tras lo cual, alertaron a la Asociación de Montañismo del Tibet Chino, los responsables de los permisos para escalar.
La desaparición de Irvine en el Everest ocurrió a solo 800 pies (245 metros) de la cumbre cuando intentaron la primera ascensión documentada a la montaña más alta del mundo. Parte del misterio es que no se sabe si lograron llegar a la punta. De ser así podrían ser considerados los primeros en alcanzar ese logro.










