El jueves, fue ultimado a balazos el empresario limonero José Luis Aguiñaga Escalera en el municipio de Buenavista, Michoacán.
Según los reportes, Aguiñaga Escalera recibió múltiples disparos en distintas partes del cuerpo por parte de dos pistoleros que viajaban en moto sobre la periferia de la ciudad, perdiendo la vida en el lugar del atentado.
Las autoridades han identificado a los homicidas como miembros del Cártel de Los Viagras, un grupo criminal que opera en la zona.
Familiares y personas cercanas a la víctima han señalado que el asesinato de Aguiñaga fue el resultado de su incapacidad para pagar una extorsión impuesta por el grupo delictivo.
De acuerdo a El Universal, un familiar anónimo comentó a que Aguiñaga había recibido amenazas de los líderes del grupo, conocidos como El Bótox y La Peggy.
La amenaza era clara: pagar un millón de pesos o enfrentarse a consecuencias letales.
Este viernes, medios locales aseguran que se ha cerrado toda la industria del limón en la zona más importante de producción michoacana, por el miedo a más víctimas.






