La Secretaría de Relaciones Exteriores, confirmó que Francisco Oropesa, acusado del tiroteo en el que falleció una familia de hondureños en Texas, sí es mexicano, por lo que se le brindó atención consular para garantizar le respeten sus derechos humanos, al mismo tiempo que expresó sus condolencias a los familiares sobrevivientes de la masacre.
Desde que se supo del tiroteo y la eventual nacionalidad del agresor, se inició una serie de especulaciones para conocer de dónde era originario esta persona, pero las autoridades tardaron en revelar su origen.
«Según los informes, Francisco Oropesa es originario del municipio de Chietla, ubicado en el estado de Puebla, en México y en su historial se extiende un expediente de cuatro deportaciones, según lo indica el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas, mismas que datan de marzo del 2009, septiembre del 2009, enero del 2012 y el mes de julio de 2016, regresando a territorio estadunidense en cada ocasión», según publicó Milenio.
Rob Fryer, fiscal del condado de San Jacinto, indicó que la próxima semana la fiscalía presentará cargos contra Oropesa y tiene la intención de que sea castigado con la pena de muerte, pues según él, es elegible para ello.
Fryer explica que entre las causales para esta condena es asesinar a más de una persona en un mismo crimen.
Francisco Oropesa enfrenta cargos por disparar a cuatro adultos y un niño de nueve años al interior de su domicilio en Cleveland, Texas el pasado 28 de abril con un arma AR-15 a los que les quitó la vida.






