Hasta el momento las cifras no oficiales indican que 50 personas murieron en un ataque perpetrado contra una iglesia católica en plena misa de Pentecostés al suroeste de Nigeria el pasado domingo, reporta AP.
De acuerdo a los reportes, un grupo de hombres armados abrieron fuego contra los feligreses y lanzaron explosivos a la multitud dejando a decenas de personas muertas y heridas, muchos de ellos niños, dice el reporte.
Tras perpetrar la masacre, los agresores secuestraron al sacerdote.
El presidente de ese país, Muhammadu Buhari afirmó que “sólo demonios del inframundo podrían haber concebido y llevado a cabo un acto tan ruin”, según un comunicado de su portavoz.
No hay cifras oficiales de muertos salvo las reportadas por las agencias de noticias, tampoco se tiene claro el motivo y quiénes realizaron el ataque pues sostienen que si bien Nigeria tiene problemas de seguridad, el área donde se cometió el crimen es considerada de las más pacíficas de la nación.






