Las Islas Marías, que anteriormente eran sede de una prisión federal, ahora son hogar de viveros y compostas tras ser declaradas un área natural protegida; en 2019, el presidente AMLO anunció que las islas dejarían de ser un centro penitenciario para convertirse en un espacio natural dedicado a la conservación y educación ambiental.
En su cuenta de Twitter, la Comisión Nacional Forestal compartió fotografías del nuevo uso que se le da a este archipiélago, ubicado a 132 kilómetros de San Blas: un grupo de científicos elaboran lombricompostas y un vivero.
Dentro de las actividades permitidas en las Islas Marías, están la de la investigación y colecta científica, así como monitoreo del medio ambiente.
Como reserva de la biósfera, no permite la explotación de especies de flora y fauna, no tampoco minera ni aprovechamiento forestal. Además, es hogar de especies en peligro de extinción como las tortugas carey y prieta, y también de cinco tipos de delfines.







