El Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, aprobó el despliegue de fuerzas militares estadounidenses en Oriente Medio para proteger a Arabia Saudita, esto tras el ataque en contra de instalaciones petroleras ocurrido el fin de semana pasado.
De acuerdo a la información difundida por el Pentágono, la militarización tiene un carácter defensivo y está enfocado en la defensa aérea y de misiles.
El ataque con drones en contra de una de las principales compañías petroleras en Arabia el pasado fin de semana, oficialmente no tiene responsables, sin embargo el presidente de los Estados Unidos y funcionarios de su administración, afirmaron estar “casi” seguros que el responsable fue el gobierno de Irán.
Luego de estas insinuaciones, Irán advirtió que tomará represalias a gran escala contra cualquier eventual ataque estadounidense, «Si los estadounidenses piensan en alguna conspiración, responderemos desde el Mediterráneo hasta el mar Rojo y el océano Índico», declaró el general mayor Yahya Rahim Safaví, asesor del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí.
«Estados Unidos no busca la guerra con Irán, pero tiene una gran cantidad de opciones militares», reveló el secretario de Defensa estadounidense, Mark Esper, al darse a conocer el despliegue de tropas.






