Un retraso que pudo parecer desafortunado terminó salvándole la vida a un mexicano de 26 años, quien sobrevivió al choque de trenes registrado en España luego de quedarse dormido y perder el viaje que tenía programado junto con sus familiares.
Se trata de Rodrigo Hernández, originario de Aguascalientes y residente de Oklahoma City, Estados Unidos, quien había llegado a Madrid para disfrutar de unos días de vacaciones. Su plan era trasladarse a Sevilla junto con su primo Fernando Calvillo, el esposo de este y un amigo.
Los cuatro tenían boletos para viajar en el mismo convoy, específicamente en el vagón 8, uno de los más afectados por el accidente. Sin embargo, Rodrigo no logró abordar porque la noche anterior había celebrado su cumpleaños y se quedó dormido.
La noticia del accidente llegó cuando un amigo lo despertó para informarle lo ocurrido. Al intentar comunicarse con sus familiares, no obtuvo respuesta, por lo que comenzó una angustiosa búsqueda para conocer su situación.
Horas después supo que Lawrence, esposo de su primo, había sobrevivido al impacto, aunque sufrió diversas lesiones y tuvo que ser hospitalizado.
Mientras tanto, Fernando continuaba sin ser localizado, por lo que Rodrigo acudió ante las autoridades para proporcionar una muestra de ADN que permita facilitar su identificación.
La historia del joven mexicano refleja cómo una circunstancia aparentemente cotidiana puede cambiar por completo el destino de una persona.





