En una intensa doble jornada legislativa, las y los diputados de la Trigésima Cuarta Legislatura avalaron una relevante reforma constitucional que establece que únicamente las personas con nacionalidad mexicana exclusiva podrán asumir la Presidencia de la República, las gubernaturas de los estados o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
La minuta aprueba modificaciones y adiciones a los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, con el firme propósito de fortalecer el vínculo jurídico y político exclusivo que deben mantener los titulares de los Poderes Ejecutivos con el Estado mexicano. Con esta resolución, quienes cuenten con una segunda nacionalidad y aspiren a dichos cargos de elección popular deberán acreditar legalmente su renuncia a ella antes de formalizar el registro de sus candidaturas.
Asimismo, el ordenamiento constitucional prevé restricciones severas durante el ejercicio del cargo: los mandatarios tendrán estrictamente prohibido adquirir otra nacionalidad, utilizar pasaportes o documentos de identidad expedidos por otros países, ostentarse como ciudadanos extranjeros ante autoridades internacionales, ejercer derechos políticos en el exterior o solicitar la protección diplomática de un gobierno extranjero.






