Rubén Rocha Moya solicitó licencia temporal a su cargo como gobernador de Sinaloa ante el Congreso del Estado, en medio de las acusaciones presentadas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. La solicitud ocurre luego de que en días recientes el mandatario estatal había descartado separarse del cargo y afirmó públicamente que permanecería en funciones mientras atendía el proceso legal.
La acusación fue presentada por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York e incluye a Rocha Moya junto con otros nueve funcionarios y exfuncionarios sinaloenses, a quienes se les atribuyen presuntos delitos relacionados con narcotráfico y posesión de armamento. De acuerdo con la investigación estadounidense, existirían presuntos vínculos con una facción del Cártel de Sinaloa, así como señalamientos sobre protección institucional y apoyo político al grupo criminal.
Tras la difusión del caso, la Fiscalía General de la República informó que revisó la solicitud de detención provisional con fines de extradición enviada por autoridades estadounidenses, aunque señaló que hasta el momento no existen pruebas suficientes para proceder de manera inmediata, por lo que solicitó mayor sustento documental.
La presidenta Claudia Sheinbaum también declaró que no se protegerá a ningún funcionario que haya cometido un delito, pero sostuvo que deben existir elementos probatorios claros antes de cualquier acción judicial.
También el alcalde de Culiacán
De igual manera, el alcalde de Culiacán Juan de Dios Gámez Mendívil solicitó licencia para separarse de su cargo, lo cual fue aprobado en sesión extraordinaria de Cabildo, donde también se aprobó que Ana Miriam Ramos Villarreal quede al frente del ayuntamiento. Gámez Mendívil es uno de los diez funcionarios señalados por Estados Unidos por sus presuntos nexos con el narcotráfico.






