El dinero destinado a las pensiones de las futuras generaciones no será suficiente si no se realizan ajustes al sistema actual, advirtió el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), al señalar que este rubro ejercerá una presión cada vez mayor sobre las finanzas públicas del país.
De acuerdo con el organismo, el gasto en pensiones en México continúa en aumento y podría rebasar el 6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2026. Actualmente, este gasto ya equivale al 5.3 por ciento del PIB, impulsado principalmente por el envejecimiento de la población, el bajo crecimiento económico y una recaudación fiscal limitada.
El CIEP explicó que el margen financiero del país es reducido, estimado en alrededor del 1.5 por ciento del PIB, lo que restringe la capacidad del gobierno para destinar recursos adicionales a sectores prioritarios como salud, educación e inversión pública, sin recurrir a deuda o ajustes al presupuesto. Aunque México aún destina menos recursos a pensiones que otras economías, el organismo alertó que posponer cambios podría trasladar el costo a las siguientes generaciones.
El análisis también advierte que, de no realizarse modificaciones de fondo, los gobiernos podrían verse obligados a tomar medidas de corto plazo que afecten la estabilidad financiera, como un mayor endeudamiento o la reducción de recursos en otros programas. Además, persisten brechas de género en el sistema de pensiones, ya que las mujeres suelen tener menor acceso y pensiones más bajas, derivado de trayectorias laborales interrumpidas y una mayor participación en la informalidad.






