Más que una fecha de miedo o superstición, el Día de las Brujas representa un tiempo de transformación y carga energética especial, asegura la vidente nayarita Luz de Luna. Explica que conforme se acerca el 31 de octubre, las personas con mayor sensibilidad pueden experimentar mareos, sueños intensos o cambios emocionales, debido al movimiento de energía que se genera en el ambiente.
“Es un día muy fuerte, cargado de energía. Desde días antes quienes tienen algún don ya lo sienten: mareos, dolores de cabeza, sueños extraños o con personas desconocidas. Son seres que vienen a pedir ayuda por la fecha que se acerca”, comenta Anahy Rocío González, “Luz de Luna”, vidente y tarotista reconocida en la región.
Para ella, ser bruja no tiene relación con hacer el mal, sino con la capacidad de canalizar energía espiritual de manera consciente. Afirma que la diferencia entre una bruja buena o mala no está en la magia, sino en la intención con la que se usa. “El ser buena o mala lo definen tus acciones, no la magia. Cada quien actúa según su conciencia”, señala.
Luz de Luna recomienda aprovechar esta noche para realizar limpias energéticas seguras, como sahumar con salvia o copal, reorganizar los espacios del hogar o deshacerse de objetos en desuso. Estos pequeños rituales, dice, ayudan a renovar la energía del entorno y atraer equilibrio.
Finalmente, invita a mirar el Día de las Brujas como una oportunidad para reconciliar la luz y la oscuridad que existen dentro de cada persona. “Todo acto, bueno o malo, tiene una consecuencia energética. No hay que temerle a la fecha, sino aprovecharla para limpiar el alma y empezar nuevos ciclos”, concluye.





