Los Ángeles.– En una noche que desafió el tiempo y los nervios, los Dodgers de Los Ángeles vencieron 6–5 a los Azulejos de Toronto en un juego de 18 entradas definido por un jonrón monumental de Freddie Freeman, que desató la locura en el Dodger Stadium y colocó a su equipo arriba 2–1 en la Serie Mundial.
El maratón beisbolero duró 6 horas y 39 minutos, igualando el récord de más entradas jugadas en una Serie Mundial. Cuando el reloj ya rozaba la madrugada, Freeman apareció en el turno decisivo, con cuenta llena y un lanzamiento al centro que mandó a volar por todo el jardín central, sellando uno de los triunfos más épicos en la historia reciente del béisbol.
Durante el encuentro, Shohei Ohtani brilló con luz propia: conectó dos jonrones, dos dobles y se embasó nueve veces, estableciendo una nueva marca de postemporada. Del lado canadiense, Alejandro Kirk encendió la ofensiva con un cuadrangular que puso a los Azulejos arriba 4–2 en la cuarta entrada, aunque los Dodgers empataron en el cierre del octavo con una ofensiva que mantuvo vivo al público angelino.
El relevo también tuvo su cuota de heroísmo. El novato Will Klein lanzó cuatro entradas impecables para mantener la esperanza de Los Ángeles hasta el turno final. Cada lanzamiento, cada jugada, fue una prueba de resistencia y corazón.
El jonrón de Freeman no solo decidió el partido: selló una batalla de resistencia, fe y talento que quedará grabada como una de las más largas y emocionantes en la historia de las Series Mundiales.
El cuarto juego se disputará este martes, nuevamente en el Dodger Stadium, con Ohtani programado para abrir como pitcher, en busca de ampliar la ventaja angelina y acercarse al título.






