Milton Colmenares
Aunque oficialmente ya comenzó el periodo vacacional de verano, los comerciantes del Malecón de Puerto Vallarta reportan ventas por debajo de lo esperado, lo que ha encendido focos de alerta entre quienes dependen directamente del turismo para sostener su economía.
En un recorrido por la zona, vendedores de artesanías, alimentos y souvenirs coincidieron en que, si bien la afluencia de visitantes no ha sido baja, el gasto ha disminuido considerablemente.
“La gente viene, pero ya no compra como antes. Solo preguntan o se van directo a tomarse fotos”, relató uno de los locatarios, quien prefirió reservar su identidad.
Negocios establecidos y semifijos comparten el mismo panorama: mucho movimiento visual, pero pocas transacciones. Sin embargo, mantienen la esperanza de que la situación repunte en los próximos días, respaldados por estimaciones de la Secretaría de Turismo de Jalisco, que prevé una ocupación hotelera promedio del 80 %, con picos los fines de semana.
No es un caso aislado: durante la pasada Semana Santa, el comportamiento fue similar. Pese al alto flujo de visitantes, el consumo no se reflejó en los ingresos del sector informal y comercial, lo que ha llevado al gremio a cuestionarse si el turismo en Puerto Vallarta sigue siendo sinónimo de derrama económica.






