Chihuahua.- Génesis Nahomy y Yeyly Valeria, dos hermanas de cinco y nueve años, salieron de casa con su padre, Jesús Omar Escárcega. Iban a cenar pizza y luego al cine, una salida aparentemente ordinaria que jamás se imaginó que terminaría en tragedia.
Ese día no regresaron a casa, y comenzó una angustia en la ciudad de Hidalgo del Parral, Chihuahua. La madre de las niñas, que enfrentaba una disputa por la custodia, reportó la desaparición de las niñas. Las horas pasaron entre rezos, búsquedas y llamados desesperados.
Cinco días después, las niñas y su padre fueron encontrados dentro de un vehículo cerca de la presa Parral. Las autoridades que atendieron el hallazgo revelaron que todo apuntaba a un acto deliberado, vinculado al conflicto familiar por la custodia de las menores. La escena de las dos pequeñas que no debieron partir, y un padre que quebró el pacto más sagrado de protección.

La Fiscalía Estatal abrió líneas de investigación por feminicidio infantil, sustracción de menores y violencia familiar. Ahora se exige que el caso no se olvide.
Diversas organizaciones han llamado a revisar protocolos de riesgo, a capacitar jueces y a reforzar las alertas tempranas cuando existen antecedentes de conflicto. Porque detrás de cada tragedia hay señales que, si se atienden a tiempo, pueden tener otro resultado.
Hoy, Chihuahua está de luto, Génesis y Yeyly, fueron veladas la noche de este sábado en la capilla Platinum en la ciudad de Parral. Miles de familias y amigos expresaron en como “cruel”, “injusto” y “doloroso” lo que les pasó, ya les dieron el último adiós a las pequeñas, mientras su madre recibe mensajes de solidaridad.






