Donald Trump ha condenado el ataque ocurrido en Minnesota, calificándolo como un «terrible tiroteo» y asegurando que «esta violencia no será tolerada en Estados Unidos».
El presidente afirmó que el FBI y la fiscal general Pam Bondi están liderando las investigaciones y que los responsables serán procesados con todo el peso de la ley.
El atentado, que dejó sin vida a la congresista Melissa Hortman y a su esposo, también dejó en estado crítico al senador John Hoffman y su esposa. Según fuentes oficiales, el ataque no fue al azar, ya que el sospechoso tenía una lista con nombres de personas, incluyendo los de los políticos atacados.
Por su parte, el mandatario, Donald Trump compartió un mensaje sobre la investigación del ataque: «Me han informado sobre el terrible tiroteo ocurrido en Minnesota, que parece ser un ataque dirigido contra legisladores estatales. Nuestra Fiscal General, Pam Bondi, y el FBI están investigando la situación y procesarán a todos los involucrados con todo el rigor de la ley. Una violencia tan horrible no será tolerada en los Estados Unidos de América. ¡Que Dios bendiga a la gran gente de Minnesota, un lugar verdaderamente maravilloso!».
La policía de Minneapolis continúa la intensa búsqueda de un hombre de 57 años, disfrazado de agente, quien irrumpió en los domicilios de varios legisladores con la aparente intención de atentar contra sus vidas y las de sus familias. Tanto John Hoffman como Melissa Hortman desempeñaban un papel clave en un Capitolio marcado por las tensiones entre demócratas y republicanos, lo que ha avivado el debate sobre el móvil del ataque.
El sospechoso fue localizado en la casa de Melissa Hortman, donde abrió fuego contra los agentes que intentaban capturarlo. En respuesta, la policía repelió el ataque, pero en medio del caos, el agresor logró escapar, lo que ha desatado un operativo de alto perfil para dar con su paradero.






