Bajo un cielo despejado y en medio de un profundo sentimiento de duelo, miles de fieles, líderes religiosos y jefes de Estado se congregaron este sábado en la Plaza de San Pedro del Vaticano para rendir homenaje final al Papa Francisco, fallecido el pasado lunes a los 88 años.
El féretro del pontífice, sencillo y austero como él mismo había solicitado, fue colocado en la plaza de la Basílica de San Pedro, donde se celebró la misa funeral presidida por el decano del Colegio Cardenalicio. La ceremonia estuvo marcada por la solemnidad del rito católico y la cercanía humana que caracterizó su pontificado.
Un momento que captó la atención mundial ocurrió antes de la ceremonia: los presidentes Donald Trump, de Estados Unidos, y Volodímir Zelenski, de Ucrania, se reunieron brevemente en el interior de la Basílica de San Pedro. Las imágenes del encuentro, de fuerte carga simbólica, mostraron a ambos mandatarios conversando en un ambiente de recogimiento, un gesto inusual en un contexto de duelo que fue registrado por medios internacionales.
Tras la misa, el féretro de madera, colocado a bordo del papamóvil, realizó un emotivo recorrido por las calles de Roma. Desde la Basílica de San Pedro hasta la Basílica de Santa María la Mayor, una multitud entusiasta aplaudió a su paso, lanzando flores y vitoreando al pontífice como muestra de afecto y gratitud. Fue una despedida vibrante y emotiva, en la que ciudadanos de distintas nacionalidades acompañaron el trayecto con muestras espontáneas de cariño.
Francisco, el primer Papa latinoamericano, será recordado por su defensa de los pobres, su impulso de reformas en la Iglesia y su incansable llamado al diálogo, la justicia social y el cuidado del medio ambiente. Durante la homilía, se destacó su ejemplo de humildad, servicio y su compromiso con los más vulnerables.
Finalmente, en un momento de profunda emoción, el Papa Francisco fue sepultado en la Basílica de Santa María la Mayor, uno de los templos más queridos por él, cumpliendo así su deseo de descansar en el santuario mariano que visitó en los momentos clave de su pontificado.
Con aplausos, lágrimas y oraciones, los fieles despidieron al pontífice que será recordado como «el Papa de los pobres», un líder espiritual que buscó tender puentes en un mundo dividido.






