La comunidad biker de Tepic está de luto. Anabel Hernández Contreras, una joven de 30 años con gran carisma y amor por la vida, perdió la vida la mañana del viernes 28 de marzo, en un trágico accidente vial ocurrido sobre el Boulevard Gobernadores.
Aquella mañana, Anabel salió de entrenar en el gimnasio, como solía hacerlo, y ofreció un “raite” a su amiga Jessica Paola Rocío López. Sin embargo, al circular en motocicleta por dicha vialidad, una camioneta se atravesó en su camino. El impacto fue tan fuerte que ambas fueron llevadas de emergencia al hospital. Lamentablemente, Anabel no sobrevivió.
Iván Mojica, uno de sus amigos más cercanos, compartió que ella venía del gimnasio ese día, cuidando su salud como parte de su rutina. «Decidió darle ride a una compañera y lamentablemente ya no regresó», recordó con tristeza.
Anabel era una mujer apasionada por las motocicletas, pero también por su gente. Quienes la conocieron coinciden en que tenía una energía contagiosa, un corazón generoso y un sentido profundo de solidaridad. Formó una vida de pareja durante más de diez años junto a su esposo, José Manuel. No tuvieron hijos, pero su relación se distinguía por el amor y la complicidad.
Lorena Cedano, comadre y amiga entrañable de Anabel, habló con profunda emoción al recordar su vínculo. “Tengo casi seis años que la conocí, empezó como una amistad y la escogí como madrina de una de mis niñas. Éramos muy unidas, hablábamos a diario”, compartió. “Mi comadre era una excelente persona, siempre alegre, siempre pendiente de mi hija y de mí. Escuchaba mis problemas y me daba buenos consejos”.
La noticia fue devastadora para quienes la rodeaban. “No quería creerlo… se me partió el corazón”, expresó Lorena entre lágrimas. “Ya no voy a volver a recibir un mensaje de ella… ya duele no verla”.
Tras el accidente, vecinos de la zona realizaron una protesta para exigir mayor seguridad en ese tramo. Como respuesta, las autoridades instalaron un semáforo, aunque muchos lamentan que haya sido necesaria una tragedia para que se tomaran medidas. “No es la primera vez que hay accidentes ahí, pero siempre esperan a que pase lo peor”, reclamaron amigos y familiares.
Anabel deja una ausencia enorme. Su sonrisa, su generosidad y su espíritu biker quedarán en la memoria de todos los que la conocieron y amaron. Su partida no solo deja dolor, también una exigencia clara: que no se repita una historia como la suya por falta de prevención.





