Pingüinos emperador están en peligro; deshielo podría acabar con ellos

* Todos los polluelos de cuatro colonias observadas en la Antártida se ahogaron o murieron de frío cuando el hielo debajo de ellos cedió. Se trata de una especie amenazada, que necesita el hielo marino para reproducirse.

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Imagen de Siggy Nowak en Pixabay

Un grupo de científicos asegura que la supervivencia de los pingüinos emperador (Aptenodytes forsteri) podría encontrarse en grave peligro, luego de constatar una mortandad «catastrófica» entre los polluelos de varias colonias de la Antártida a consecuencia del deshielo precoz provocado por el cambio climático, según se detalla en un estudio publicado este jueves por la revista Nature Communications Earth & Environment.

De las cinco colonias observadas en la región del mar de Bellingshausen, en el oeste de la Antártida, cuatro sufrieron una pérdida «catastrófica» del 100% de las crías, que se ahogaron o murieron de frío cuando el hielo cedió bajo ellos, ya que aún no eran lo suficientemente maduras para afrontar las duras condiciones climáticas de la región.

«Se trata del primer gran fracaso de reproducción de los pingüinos emperador en varias colonias al mismo tiempo, debido al derretido del hielo marino, y probablemente es una señal de lo que nos espera en el futuro», declaró el principal autor del estudio, Peter Fretwell, investigador del British Antarctic Survey.

«Nosotros ya lo predijimos hace un tiempo, pero ver cómo se produce de facto es siniestro», lamentó.

Una especie frágil y amenazada por el deshielo

Durante la primavera austral del año pasado, el hielo marino antártico, que se forma por la congelación del agua salada del océano, había alcanzado tasas de derretimiento récord, antes de caer en febrero a su nivel más bajo desde que comenzaron las mediciones satelitales hace 45 años.

Ese deshielo precoz se produjo justo en medio de la época de reproducción de esa especie, ya de por sí compleja y frágil. Estas aves marinas empollan en el invierno, a partir de junio, cuando las temperaturas son más duras. Los huevos eclosionan en septiembre antes de la llegada de la primavera y las crías alcanzan su autonomía alrededor de enero-febrero.