Jenny Apple es una joven madre que tiene una familia conformada por su esposo Kyle y sus dos hijos: Ellis de siete años y Winnie de tres. En 2021 fue diagnosticada con cáncer de pulmón a pesar de que ella nunca ha fumado en toda su vida, pero ahora, la situación se ha complicado, ya que le quedan seis meses de vida y a través de sus redes sociales ha documentado todo el proceso,convirtiéndose así en una mamá influencer pero ahora se enfrentó a la parte más difícil, darles a sus hijitos la devastadora noticia.
El cáncer que tiene se propagó hasta su cerebro a sus 33 años y desde entonces se ha convertido en una situación sumamente difícil para Jenny y su familia. Por esta razón, decidió iniciar una especie de «diario en video» en Youtube para su familia y explicó: «El propósito de mi canal es documentar mi viaje contra el cáncer para mirar hacia atrás y ayudar a cualquier otra persona que esté pasando por algo similar. También es para ayudar a los seres queridos a apoyar a aquellos que también están en esta lucha”.
A través de un reciente video, Jenny reveló la noticia a sus seguidores en compañía de su esposo Kyle: «Los resultados del escaneo no fueron buenos y eran muy difíciles de escuchar… El médico dijo: ‘tienes de seis a nueve meses de vida, con suerte, podría ser más, podría ser menos'».
Y es que la metástasis ha provocado que la parte del cerebro afectada por el cáncer controla sus habilidades motoras y una parte de su memoria, por lo que su esposo refirió que Jenny no quiere estar viva si eso significa que mentalmente «no está aquí». Kyle había mencionado que le duele bastante tener que darles la noticia a sus hijos, pero era algo que tenían que hacer.
Primero los llevaron casa y los sentaron en la sala de estar, les dijeron cosas increíbles de ambos, ya que necesitaban hacerles saber cuánto los aman. Posteriormente entraron de lleno al tema y les preguntaron lo siguiente: «¿Crees que está mejorando o empeorando según lo que ves?».
Un poco confundidos Winnie lo dijo de inmediato, respondió «peor» ya que al ser la más pequeña se da cuenta de que su mamá no puede cargarla debido a sus molestias, por su parte, Ellis dijo «No sé. ¿Mejor tal vez?». Fue entonces cuando les dieron la noticia, buscando ser cuidadosos y muy claros con las palabras, pues prefirieron decir «morir» en lugar de «fallecer» para que no lo tomaran de una forma errónea.
A pesar de que hicieron hincapié en que podría vivir de seis a nueve meses más, incluso menos, Ellis se aferró a la idea de que podría existir un milagro. Después de la conversación, los menores de edad rompieron en llanto y su hijo cerró el momento con estas palabras: «Espero que solo esté en un mal sueño en este momento y que esto sea un sueño y que desaparezca y que realmente no te estés muriendo».
Con información de El Heraldo de México






