El ex fiscal de Nayarit, Edgar Veytia, confesó ante una corte de los Estados Unidos, haber eliminado a más de 10 personas, aunque dijo que “no recuerdo la cifra exacta” y haber torturado a más de 40 con sus métodos preferidos: toques eléctricos, ahogamiento por asfixia con una bolsa o sumergiéndolos en agua.
También reveló el origen de su apodo «El Diablo», el cual se ganó debido a que para referirse a una de sus víctimas fatales, decía que “lo había mandado al infierno”.
También reveló que la llamada «Policía Nayarit» que se creó como una fuerza especial era una farsa pues todo fue un montaje, el helicóptero era rentado, las motos decomisadas, los oficiales no eran mas que municipales disfrazados y el blindado lo habían sacado en abonos.
Reveló que ofreció el estado de Nayarit a dos grupos del crimen organizado en disputa, les propuso dividir al estado en dos para que se sirvieran de él pero no funcionó su oferta y continuó la guerra entre cárteles.







