Indignación ha causado en la CDMX el triple homicidio en el que fueron víctimas los hermanos Jorge y Andrés Tirado, así como su tío José Luis González Alcalá.
El suceso ocurrió en la casa familiar ubicada en la colonia Roma Norte, y las investigaciones apunta a una enfermeda, de nombre Blanca «N», como la prinicipal sospechosa del crimen.
Las indagatorias revelaron que el inmueble donde hallaron los cuerpos, era propiedad del hermano de Margarita Ochoa Almada, esposa de José Luis, sin embargo, el dueño murió el mayo de este año.
El fallecido, contrató a Blanca «N» como enfermera para sus cuidados, y parte de su salario, era que habitara en la planta baja de la casa; junto a Blanca, se mudaron su hija Sally y su yerno Azhuer.
Tras la muerte del hermano de Margarita, la enfermera se negó a desalojar la vivienda, e incluso dijo que era concubina del fallecido, lo cual no pudo comprobar.
Margarita y José Luis decidieron mudarse a la casa para tramitar la regularización y posterior venta, y pidieron a sus sobrinos Jorge y Andrés que los acompañaran, a lo cual ellos accedieron.
Fue el viernes 16 de diciembre cuando se vio con vida por última vez a los hermanos Tirado y a su tío, y el domingo por la noche cuando se localizaron sus cuerpos dentro de la vivienda.
A Margarita, esposa de José Luis y tía de Jorge y Andrés, la habrían dejado vivir pero para presionarla con una firma en la que les entregaba la casa.
Un primo de los hermanos Tirado acudió al domicilio luego de perder contacto con ellos, pero Blanca, su hija y su yerno, no lo dejaron pasar, por lo que acudió a poner una denuncia ante la Fiscalía de la Ciudad de México.
Los agentes lograron ingresar a la casa y encontraron los tres cuerpos, además de Margarita, privada de su libertad; en ese momento, la enfermera, su hija y el yerno, fueron detenidos.






