Gerardo Morales salió el pasado 12 de diciembre de su casa en San Rafael El Alto, municipio de El Nayar para cambiar las mangueras cerca de un rancho de aguas llamado El Carrizo para regar su parcela pero no se volvió a saber de él.
Su esposa Tranquilina, preocupada, fue a buscar al Juez Auxiliar al día siguiente de que su marido no regresó.
El Juez organizó a todo el pueblo para ir a buscarlo, pero no fue sino hasta el jueves que lograron dar con su cuerpo, estaba al pie de un arroyo y por su posición, dedujeron que se desbarrancó de una altura de 30 metros.
Tras el hallazgo, dieron parte a las autoridades y se llevaron el cuerpo para ser velado cerca del cuamil al que había ido a regar sus plantas de maíz.


Con información e imágenes de Sergio Robles






