Jacinto Muñiz Rivera de 67 años de edad y con capacidades diferentes, fue una de las víctimas de la tempestad provocada por el huracán Roslyn en la colonia Comerciantes de Tepic.
La madrugada del domingo llegó la tormenta para acabar con sus pocas pertenencias, aún y que le falta un pié, se dio a la tarea a sacar el agua con un bote pero la lluvia pudo más, el pequeño borde de contención que había instalado en la puerta de su casa no fue suficiente para soportar la fuerza del agua.
Sin nadie que le ayude, solo, pide ayuda para sacar el agua de su casa ya que por su propias características no hay para donde corra y ahora su casa está anegada.
Sentado en su silla de ruedas, don Jacinto no puede solo sacar el agua producto de la lluvia, no le queda otra que pedir ayuda pues el agua estancada es un caldo de cultivo para infecciones que, por su estado de salud actual, es una amenaza mayor.

Con información e imágenes de Sergio Robles






