El oso negro americano que fue herido de bala en sus patas traseras y en el tórax, en Nuevo León, fue trasladado a una clínica veterinaria donde se le realizó una tomografía, a fin de conocer la magnitud del daño.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, informó que al animal también se le realizaron radiografías y se le extrajo sangre, ya que no puede mover sus extremidades traseras.
La Profepa mencionó que se gestiona el traslado del ejemplar a un lugar en el que la bala en el tórax pueda ser extraída, además de brindarle rehabilitación.






